Mäbu – Jardines del Infantado, Guadalajara (directo)

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Mäbu – Jardines del Infantado
28 de Julio 2018

Actualmente, Mäbu es uno de los grupos con los que estoy girando como técnico de sonido. Tienen un directo muy especial en el que con solo 3 componentes consiguen formar un sonido envolvente y bien definido. 

Primero Miquel Ferrer, es el encargado de tocar la batería, pero lo hace de pie, sin charles y sin bombo, aunque usa un timbal de 18” que cumple esta función, tocado con baquetas por supuesto. La dificultad de su set radica en que lo único que lleva en los pies es una pandereta, el resto de elementos los toca con las manos, lo que hace que su forma de tocar sea muy diferente a como lo haría si estuviera manejando un set de batería al uso.

Continuamos con Txarlie Solano, que no se contenta solo con un buen sonido de guitarra, utiliza un pedal ABC para sacar su sonido a tres amplificadores diferentes. Por un lado, un ampli de bajo Fender Rumble 100 al que llega la señal a través de un octavador Boss OC3, actuando solo sobre las notas más graves, las que toca con el pulgar. Esto es posible gracias a un selector de frecuencias de actuación que tiene el propio pedal.

Por otro lado, los dos canales restantes, llegan a un par amplificadores de guitarra Fender Pro Junior, de los cuales, en uno de ellos decidimos invertir la fase del cono (más adelante os contaré para que). En esta cadena, tiene también varios pedales de efectos, como podemos ver en la foto, para terminar de crear el sonido propio de las guitarras de Mäbu. 

Como dato extra, contaros que Txarlie suele tocar más cosas. En otras ocasiones también introduce pads de un mikroKorg que controla a través de una pedalera MIDI. Efectivamente, mientras toca la guitarra haciendo los bajos con el pulgar, toca el teclado con los pies y hace coros. Pero esta vez solo teníamos guitarra, bajo y voz.

A pesar de que los Pro Junior de Txarlie son de 15 vatios, en algunas salas pequeñas o en las que no tienen el escenario debidamente acondicionado, el volumen mínimo al que hay que poner estos amplis para sacar un buen sonido ya es demasiado alto y no me queda más remedio que hacer que Txarlie toque con ellos mirando hacia atrás. En Este último bolo al tratarse de un espacio abierto no tuvimos ese problema y para disfrute de todos pudimos colocarlos hacia delante e inclinados hacia arriba apuntando a los oídos.

Por último María Blanco, que además de cantar a la perfección, se encarga de la parte rítmica con su guitarra acústica. En concreto una Yamaha FG Junior, más pequeña de lo normal, conectada a un amplificador Vox AC4, pasando por una pedalera con un set de efectos de la marca Mooer que le dan un sonido más personal. 

        

Nuestro listado de canales, para esta ocasión era el siguiente:

Después de enviárselo a la empresa de sonido, nos devolvieron el contrarider. Un documento donde se describe el material del que disponen para ese bolo, por lo que finalmente hicimos el siguiente setup: 

En un principio es un bolo sencillo. Lo único que suele complicarlo es la precariedad del espacio o del equipo con el que tengamos la suerte de topar. Por desgracia es complicado que en nuestro país se cumplan con las calidades mínimas en cuanto a sonido. Solo algunas salas y algunos festivales cumplen con lo que en otros países se considera “lo mínimo”. 

En este caso el equipo de monitores no estaba mal, 6 líneas independientes y 8 monitores Nexo PS15, lo que dejaba un poco que desear era la mesa de monitores, una Behringer XR18. Por suerte la banda está curada de espanto y es capaz de lidiar con situaciones mucho peores. Decidimos usar 4 líneas: batería, guitarra, voz e invitados, con dos monitores por línea. 

En el sistema de P.A., por el Contrario, lo único que valía la pena era la mesa, una Digidesign Venue SC48. 

El sistema de refuerzo sonoro que teníamos era un equipo estacado con dos cajas fullrange por lado. Era de la marca Carson, una marca desconocida para mi hasta ese día, y que contaba con demasiados años a sus espaldas. Además, según el contrarider debería haber sido un equipo estacado marca Nexo Alpha E (primera sorpresa de la tarde).

La prueba de sonido pasó lentamente. Aunque la banda montó rápido, hubo que meter algo de prisa al equipo técnico local para llegar a tiempo a la hora fijada. Para que la banda estuviese cómoda, segura y pudiera ensayar un par de temas con los invitados, primero se hicieron los monitores con la P.A. cerrada. 

El encargado de monitores era uno de los técnicos de la empresa local. Yo mientras fui tomando ganancias de forma aproximada viendo el nivel en el picómetro de entrada y configurando la mesa, los nombres y el ruteo de las entradas. Como suelo hacer con Mäbu empleé 3 efectos: una reverb corta sin predelay que suelo usar como reverb general, una reverb larga con algunos milisegundos de predelay solo para voz y coros y un delay solo para la voz principal.

Una vez estuvieron listos los monitores pude abrir la P.A. y probar sonido de verdad. Debido a algunos problemas con el equipo, el tiempo se nos había echado encima y tuvimos que probar mientras la banda ensayaba los temas con los invitados, no pude probar los elementos uno a uno, tuve que ir probando mientras todos tocaban juntos. 

Para colmo el equipo local cometió uno de esos errores de los que he hablado antes que son impensables en otros países. No tenían una manguera separada para mandar DMX desde la mesa de luces al escenario, utilizaban canales libres en el patch de sonido. Esta señal digital utilizada para controlar la iluminación, suele colarse por los canales más cercanos por muy bien aislada que esté la manguera. Así cuando subía algunos faders se escuchaba una vibración digital muy molesta, a la que se suele llamar “chicharra” por la similitud con el molesto y repetitivo ruido de estos insectos. 

Por si fuera poco, en lugar de tener que enviar una sola señal de DMX hacia el escenario y una vez allí splitearla (dividirla) en varias líneas para atacar con ella a las diferentes líneas de focos y móviles, que es lo más normal, el equipo de iluminación contaba con 3 mesas de luces muy antiguas, generalmente empleadas en instalaciones con muchos focos fijos que no cambian de color. Necesitaban 3 de estas mesas para poder controlar todos los canales de información que disponen los focos rgb actuales y la robótica, evidentemente, con una mesa diseñada para este tipo de iluminación solo hace falta enviar una señal. Esto suponía que había 3 señales de DMX que enviar a través de la manguera de sonido, convirtiendo aquel puzzle en algo prácticamente imposible. 

Finalmente 3 de ellas no crearon interferencias audibles y la tercera se quedó sonando muy levemente en el micro de la pandereta con una relación señal/ruido aceptable. Moraleja: la señal de DMX nunca debe ir por el patch de sonido.

Superados los problemas técnicos la mezcla era sencilla. Al bombo y en general a los principales elementos de la batería suelo quitarles algo de frecuencias agudas para reducir la pegada, busco un sonido suave y poco agresivo, dependiendo del equipo y el recinto, a veces también realzo algunas frecuencias graves para tener un sonido más redondo. Con un filtro paso alto limpio los micros de overhead y el de la pandereta. Los primeros son realmente importantes en la primera parte del concierto ya que Miquel toca muy muy suave, con mazas e incluso a veces con las manos. Suelo comprimirlos un pelín y poco a poco ir retirando la compresión a medida que avanza el concierto. En el resto de elementos uso la compresión para pulir más el sonido y obtener algo más dulce.

Las guitarras, dependiendo del equipo, son una de las partes más complicadas del bolo ya que cuesta sacarlas con definición sin que monten barullo en medios-graves. En este caso contar con una pareja de Sennheiser MD421 ayudó bastante a que funcionaran bien. El sonido de guitarra de Mäbu, es un sonido bastante medioso que procuro limpiar en la parte baja con un filtro paso alto para encajar el bajo y en la parte de medios-agudos para dejar hueco a la acústica de Maria. Al tener un amplificador completamente desfasado del otro puedo abrir cada señal a ambos extremos del estéreo sin tener que poner delays, consiguiendo un sonido de guitarra muy envolvente y lisérgico. Suelo comprimirlo levemente, pero más por seguridad de evitar picos que por sonoridad.

El canal del bajo lo filtro mucho en agudos. La cantidad de filtrado me la da el sonido de las guitarras, coloco el bajo al centro y voy cerrando el filtro hasta que obtengo la apertura estéreo que quiero. Para conseguir más frecuencias graves y un sonido más parecido al de un bajo, realzo algunas frecuencias de la parte baja del espectro, teniendo siempre en cuenta la calibración del equipo de P.A. y la sonoridad del recinto. 

En la guitarra acústica juego con dos canales. La señal de línea, limpia y excesivamente brillante, la suelo recortar bastante en frecuencias agudas y medias-graves para que suene menos a línea y dejar hueco a las guitarras eléctricas. El otro canal, procedente del ampli, lo suelo filtrar de una manera similar, dejándole algo más de brillo para que resalten los overdrives y los efectos. Ambas señales las suelo comprimir para facilitarme el control del nivel pero sin que esto suponga una diferencia importante en el sonido. En la mezcla, la relación de estos dos canales varía entre un 60/40 y un 40/60 dependiendo del tema y sobre todo del momento del bolo en el que estemos. 

En cuanto a las voces, hago un tratamiento bastante normal. En ambas me ahorro la compresión gracias al gran control de la dinámica que tienen tanto Maria como Txarlie. La voz de Txarlie suelo mandarla a un segundo o tercer plano aplicándole una cantidad considerable de la reverb larga y bajando la señal directa. 

Con María hago variaciones según el tema e incluso dentro de la misma canción dependiendo de cómo sea cada parte. Envío tanto a la reverb corta como a la larga, pero no de forma exagerada, lo justo para realzarla con el predelay. Además, siendo este el único canal que envío al delay me permito jugar con el en momentos muy concretos del bolo. Casi nunca está abierto, pero a veces lo uso de manera más exagerada aumentando el feedback, bajando el tempo y subiendo el nivel para que sea evidente. El resto del tiempo lo uso para enviarlo en prefader a la reverb larga y así tener una pequeña estela después de la señal directa, lo que le da algo más de dimensión y profundidad a la voz de María.

En esta ocasión también pude jugar con el teclado de Coti. Un Nord con sonido de Rhodes que suena bastante bien. Aproveche que estábamos usando una mesa Venue para insertar en este canal un efecto Lo-Fi, que suelo usar en el estudio cuando quiero que algunos sintes o teclados digitales suenen menos digitales. Este plugin permite reducir la frecuencia de muestreo, bajando por ejemplo a 22.050 consigue que el sonido pierda esa textura tan característica del mundo digital, ganando un toque más realista. 

Finalmente al equipo técnico aún le quedaba una sorpresa que darnos. A mitad del bolo la P.A. empezó a distorsionar, el nivel no era alto, medido con el móvil tan sólo tenía 79 dB. Le pregunté al técnico y me dijo que las etapas no estaban saturando, pero también me dijo que el control de volumen estaba al 100%. El problema estaba claro, los altavoces se estaban ahogando, seguramente la relación de vatios no era la correcta. Le pedí que lo dejara en un 75% así la P.A. respiró, yo subí el master y se resolvió el problema.

Como veis no es un bolo demasiado complicado, lo peor suele ser lidiar con el tiempo y los problemas técnicos que se presenten en el equipo local. Sin embargo, no hay que confundir el equipo técnico con el cuerpo técnico. El personal de la empresa que estaba con nosotros siempre nos trató amablemente e intentó solucionar todos los problema. Lo pasaban igual de mal que nosotros cuando aparecían nuevos fallos. Y así suele ser siempre. La culpa no suele ser del personal que está ahí dando el callo, a ellos también les gustaría tener una P.A. mejor, mangueras de DMX, etc. pero muchas veces a sus jefes no les interesa la calidad de los equipos que ofrecen o hay una desigualdad entre el equipo que la empresa debe instalar y lo que el promotor/ayuntamiento le paga a la empresa, lo que deriva en este tipo de carencias. 

También hay casos en los que el técnico de sala está menos preparado y sobre todo interesado en este trabajo que cualquiera de los cientos de técnicos de sonido recién formados que están en el paro en nuestro país, pero ese es otro tema.  

Si queréis venir a escuchar y comprobar con vuestros oídos todo esto de lo que os he hablado no dudéis en venir a alguno de los conciertos que Mäbu ofrece a lo largo del año. Creedme que os sorprenderá para bien.


Mäbu – Gira Décimo Aniversario

26/09 Santiago – Sala Capitol (S.O.S. Autismo)
19/10 Valencia – City Rock (Gira Más Músicas)
26/10 Getafe – Violín Café (Ciclo Coolturarte)
27/10 Ciudad Real – Pachamama
08/11 Bilbao – Bilbo Rock (Gira Más Músicas)
09/11 Pamplona – Indira Club
30/11 Zamora – La Cueva del Jazz
13/12 Barcelona – Razzmatazz 2 (Gira Más Músicas)
14/12 Zaragoza – La lata de bombillas
21/12 Burgos – La casa de las musas
26/12 Madrid – La Riviera (Gira Más Músicas)