`Aprende las reglas como un profesional, para que puedas romperlas como un artista.´ – Pablo Picasso- Pasamos mucho tiempo hablando de equipamiento: compresores, mesas, efectos… y entre todo eso perdemos las cosas más importantes como la creatividad.

La labor que desempeñamos como ingenieros de sonido tiene dos aspectos muy importantes, uno técnico y otro creativo. Pero ¿Qué es la creatividad? ¿De qué se alimenta? ¿Cómo podemos ser más creativos en el estudio?

El conocimiento que tenemos de la creatividad y como se genera está rodeado de mitos e historias, que si bien tienen algo de cierto, no terminan de explicarla. Se dice que es un don o un “casualidad” que nos tiene que pillar trabajando, que hay un océano de ideas en el que sumergirse a través de las drogas o una crisis emocional… pero lo cierto es que como muchos otros procesos del cerebro es bastante desconocida.

Lo que sí tenemos claro es que gracias a ella es cuando conseguimos superar los limites e ir más allá de lo conocido. Los ejemplos que hay en el mundo de la música y del sonido son muchos y muy amplios, desde Leas Paul y Mary Ford en los años 40 hasta Billie Elisa y Fineas en 2019, pasando por los Beastie Boys con Rick Rubin, Robert Moog o Phill Collins (otro día hablaremos de los grandes inventos del mundo del sonido)

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Nuestros grandes referentes son aquellos que se atrevieron a superar sus miedos, el miedo a ser diferente o al que dirán rompiendo al mismo tiempo los patrones que marcaban ese momento – musical – en el que vivían.

Sin embargo, a día de hoy, la creatividad no es tan valorada. Vivimos en una sociedad que nos invita a dar rienda suelta a la creatividad pero a la vez nos impone la dirección hacia la que debemos ir. El materialismo que marca esta época, la admiración por la tecnología, tanto reciente como pasada y el consumismo habitual de nuestros días hacen que no paremos de hablar de: compresores, pedales de efectos, sintetizadores, cajas, guitarras… es el mundo al revés. Las maquinas no deberían ser más que herramientas puestas al servicio de la música, sin embargo es la humanidad la que parece puesta al servicio de las máquinas. La música, su esencia, sigue inmutable.

En mi opinión la creatividad está un escalón por encima de la técnica, está claro que todos debemos encontrar las herramientas con las que más cómodos estamos trabajando, por el sonido que nos brindan o por la facilidad con la que nos permiten convertir nuestras ideas en realidad, de ahí la importancia del workflow en el trabajo (también hablaremos más adelante de ello) pero no deberíamos dejar de lado la capacidad de ir más allá, de innovar.

A continuación os dejo algunas de las claves que a mí me ayudan a llegar un poco más allá de mis propios límites o al menos a intentarlo en cada proyecto ya sea produciendo, grabando o mezclando.

  • Ninguna idea es mala: Muchas veces el problema no es la idea si no el lugar en el que la estamos probando, para que algo funcione no solo tiene que ser original y tener sentido, también tiene que guardar una relación adecuada con el entorno en el que se desarrolla. Nunca tires nada, una idea que no te cuadra en una producción puede sonar increíblemente bien en otra.
  • Cuida tu lugar de trabajo (en el espacio y en el tiempo): En todos los sentidos para poder realizar un trabajo creativo necesitas el espacio y el tiempo adecuados. Crea un ambiente donde estés cómodo, donde tengas a mano todo el equipo con el que sueles trabajar, que no tengas que preocuparte por el conexionado o por cablear una cosa u otra. Y no solo eso, trabaja con tiempo, la prisa es uno de los mayores inhibidores de la creatividad, emplea el tiempo que necesites en cada trabajo e intenta huir de tiempos de entrega ajustados o al límite.
  • Estudio y perfeccionamiento constante: Crea una rutina en tu día a día para centrarte en tu propio aprendizaje. Mejora tus capacidades sin estar atado a los mandamientos de una producción en concreto. Nunca dejes de estudiar ni de practicar, siempre es mejor trabajar en una idea mala que no trabajar en nada.
  • Disfrutar de tu trabajo: Aunque socialmente se asocia los momentos de mayor inspiración con las crisis emocionales es difícil pensar que esto realmente sea así. Una crisis emocional te puede llevar a una explotar tu creatividad de forma puntual en alguna ocasión pero si lo que quieres es explotar tu creatividad de forma constante no hay mejor manera que sentirte realizado con tu trabajo, ser feliz con lo que haces y con como lo haces.
  • Tener grandes referentes y ser analítico: Aunque quieras hacer algo único y revolucionario no debes olvidarte que muchos ya consiguieron esa revolución antes. Busca referentes con los que realmente conectes y te hagan sentir de la forma más profunda, analízalos y descubre que es lo que te hace sentir así, como te generan esas sensaciones. Tan importantes son las referencias de artistas antiguos para entender de donde venimos como estar al tanto de las últimas tendencias.
  • Influénciate de todas las disciplinas artísticas: la música es arte y como tal es un intento más de reflejar de alguna manera “tangible” los sentimientos de su autor y transmitirlos al espectador. Esto ocurre en todas las artes también las visuales, escritas o plásticas, así que no te encierres en un solo campo. Descubrir y analizar como autores de otras disciplinas han llegado a transmitir las mismas emociones que nosotros puede llevarte a sitios por los que tu mente nunca ha estado.
  • Conócete a ti mismo y a tus emociones: Para poder transmitir lo que sentimos debemos ser capaces de ponerle nombre, de identificarlo y conocer las emociones que habitan en nosotros. Cuando estemos trabajando en un proyecto determinado podremos recurrir a estos recuerdos o conocimientos sobre nosotros mismos para empatizar de una forma más profunda.
  • No seas demasiado ambicioso: Muchas veces queremos hacer algo para lo que todavía no estamos preparados o no tenemos los recursos en ese momento. Tenemos que conocer hasta donde podemos llegar técnicamente hablando para ahí explotar nuestra creatividad. Intentar llevar nuestro límite creativo por encima de nuestras limitaciones técnicas puede resultar frustrante.
  • No olvides la técnica: Como he dicho antes, en mi opinión la creatividad está un escalón por encima de la técnica, pero para nada esta es despreciable. Sin ella no podremos expresar con la profesionalidad ni la calidad suficiente aquello que queremos aportar a un proyecto determinado.
  • Comparte conocimiento: Charlas con otros compañeros, compartir experiencias, no hay nada más enriquecedor que hablar con el resto de compañeros de profesión y compartir entre todos las vivencias en las que hemos trabajado, ya sean cosas positivas o negativas, siempre aprendemos algo.

Seguro que navegando en la red encontrarás cientos de expertos hablando de la creatividad y muchas maneras de conseguir una experiencia más enriquecedora en el trabajo.

Si tu creatividad depende de los plugins que tengas…. estás perdido. La creatividad es un acto revolucionario, un acto valiente por superar los límites y ser uno mismo. Confía en tu potencial y en tu música. “Conviértete en tu obra y tu obra se convertirá en ti”

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